¿Por qué la etiqueta solo te dice 7 nutrientes?
Publicado · Vitaloop Labs
Coge cualquier producto de tu despensa y dale la vuelta. La tabla nutricional tiene casi siempre las mismas siete líneas: energía, grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Ni hierro, ni magnesio, ni folato, ni vitamina D. No es un descuido del fabricante: es justo lo que exige la normativa europea, ni más ni menos. Te explicamos por qué, qué te estás perdiendo y cómo lo resolvemos en vitaloop, una app de nutrición creada en Barcelona.
Qué dice exactamente la ley
La norma que regula la información alimentaria en toda la UE es el Reglamento (UE) 1169/2011. Su artículo 30 separa dos listas:
- Obligatorio (art. 30.1): el valor energético y las cantidades de grasas, grasas saturadas, hidratos de carbono, azúcares, proteínas y sal. Son las siete líneas que ves siempre.
- Voluntario (art. 30.2): grasas mono y poliinsaturadas, polialcoholes, almidón, fibra, vitaminas y minerales. Sí: también la fibra es opcional.
Y aquí viene el detalle que poca gente conoce: una vitamina o un mineral solo se puede declarar si está presente en una cantidad significativa. El anexo XIII la fija, por regla general, en el 15 % del valor de referencia de nutrientes (VRN) por cada 100 g o 100 ml (el 7,5 % por cada 100 ml en las bebidas). Con los VRN del propio reglamento, eso significa:
- Hierro: el VRN es 14 mg, así que hacen falta al menos 2,1 mg por cada 100 g para poder mencionarlo.
- Vitamina D: el VRN es 5 µg, así que hacen falta 0,75 µg por cada 100 g.
Un alimento puede aportarte un poco de hierro, de magnesio y de folato a la vez sin que ninguno aparezca en la tabla. Lo que cuenta es la suma de muchos alimentos, y esa suma la etiqueta no la ve.
Dos excepciones que conviene conocer:
- Los alimentos enriquecidos. Si el fabricante añade vitaminas o minerales, el Reglamento (CE) 1925/2006 le obliga a declarar la cantidad total de los que ha añadido. Por eso ves vitaminas en algunos cereales de desayuno y no en un paquete de lentejas.
- Los alimentos frescos. Los productos sin transformar de un solo ingrediente están exentos de la tabla nutricional (anexo V). La fruta, la verdura, la carne o el pescado frescos no llevan ninguna información nutricional.
| Lo que exige el Reglamento (UE) 1169/2011, lo que permite de forma voluntaria y lo que calcula vitaloop. | vitaloop | Etiqueta: obligatorio | Etiqueta: voluntario |
|---|---|---|---|
| Energía, grasas, saturadas, hidratos, azúcares, proteínas y sal | sí | sí | no |
| Fibra | sí | no | solo a vecesvoluntaria |
| Vitaminas | sí13 | no | solo a vecessolo si hay ≥15 % del VRN |
| Minerales | sí13 | nosolo la sal | solo a vecessolo si hay ≥15 % del VRN |
| Referencia con la que se compara | síEFSA, según tu edad y sexo | no | % del VRN, igual para todos |
| Fruta, verdura, carne o pescado frescos | sí | nosin tabla | no |
Por qué importa: lo que suele faltar no sale en la etiqueta
La paradoja es que los micronutrientes que la etiqueta omite son precisamente aquellos en los que mucha gente en España se queda corta. Los datos más completos son los del estudio ANIBES: 2.009 personas de 9 a 75 años, una muestra representativa de la población española, que anotaron todo lo que comieron durante tres días.
- Vitamina D, magnesio y calcio. El 93 %, el 72 % y el 66 % de la muestra declararon una ingesta por debajo del 80 % de la recomendación europea (Olza y cols., Nutrients, 2017).
- Hierro en las mujeres. Solo el 27,3 % de las mujeres de la muestra alcanzaba una ingesta adecuada según los criterios de la EFSA, frente al 77,2 % de los hombres (Samaniego-Vaesken y cols., Nutrients, 2017).
- Zinc. El 83 % no llegaba a la ingesta recomendada por la EFSA (Olza y cols., Nutrients, 2017).
- Folato. Pocos participantes tenían una ingesta adecuada (Partearroyo y cols., PLoS One, 2017).
Tres matices importantes. Son datos de lo que la gente declara comer, no análisis de sangre: una ingesta baja no equivale a un déficit. La mayor parte de la vitamina D se forma en la piel con el sol, así que la de la comida es solo una parte. Y ANIBES se financió con una ayuda de Coca-Cola Iberia a través de la Fundación Española de la Nutrición; según los autores, sin ningún papel en el análisis ni en la redacción.
Aun así, la conclusión es clara: si quieres saber cómo vas de hierro o de magnesio, no puedes sumar etiquetas. Tienes que calcularlo.
Cómo completa vitaloop lo que la etiqueta no dice
Alimentos frescos: datos de laboratorio, no estimaciones
Cada alimento genérico de vitaloop —un tomate, una pechuga de pollo, unas lentejas cocidas— está vinculado a tablas de composición analizadas en laboratorio: la del USDA y la tabla europea ANSES-CIQUAL. Cada alimento guarda de qué tabla y de qué registro procede, así que cualquier cifra se puede rastrear hasta su origen.
Productos envasados: 42 nutrientes, no 7
Escaneas el código de barras (gratis) y vitaloop busca el producto en Open Food Facts. Ahí suele estar lo mismo que en el envase: las siete líneas obligatorias y la lista de ingredientes. Con Pro, vitaloop usa esa lista para estimar el perfil completo de vitaminas y minerales. El mecanismo aprovecha dos cosas que el mismo reglamento obliga a declarar:
- El orden de los ingredientes. Van listados de mayor a menor peso (art. 18), lo que acota las proporciones posibles.
- Los porcentajes declarados. Cuando un ingrediente se destaca, la etiqueta indica cuánto lleva (art. 22). Esos porcentajes se respetan tal cual.
Con eso, vitaloop identifica cada ingrediente en su base de alimentos analizados, estima las proporciones dentro de esas restricciones y suma el resultado en los mismos 42 campos que el resto de lo que registras. Los valores que declara la etiqueta siempre mandan sobre lo estimado: la estimación solo rellena lo que falta. Y cada cálculo queda registrado con la versión del método que se usó.
Es una estimación, no un análisis de laboratorio del producto, y lo decimos así. Pero la alternativa no es un dato perfecto: es dejar en blanco la mitad de lo que comes.
42 nutrientes frente a referencias europeas
De todo lo que registras se calculan 42 nutrientes, entre ellos 13 vitaminas y 13 minerales. 27 de ellos tienen un valor de referencia personalizado por edad y sexo, en su gran mayoría de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). No es lo mismo que el VRN de la etiqueta, que es un único valor para un adulto medio: lo que necesita una mujer de 30 años en hierro no es lo que necesita un hombre de 60. Y donde las tablas de composición apenas tienen datos (yodo, cromo, biotina…), vitaloop lo indica en lugar de mostrarte una carencia que no puede confirmar.
Y después, ¿qué haces con ese dato?
Saber que llevas una semana con poco magnesio solo sirve si te ayuda a decidir qué comer. En qué app calcula las vitaminas y minerales de lo que comes explicamos cómo vitaloop convierte esos totales en avisos cuando registras una comida, en ideas de platos y en un recuento que también suma los suplementos. El asistente nutricional de vitaloop te resume cada semana lo que ha encontrado en tus datos, con la fuente de cada conclusión. Y en las mejores apps de nutrición en España comparamos vitaloop, dato a dato, con las apps más usadas.
Si buscas saber cuánto hierro, magnesio, folato o vitamina D tomas de verdad, también en lo que compras envasado, con datos de laboratorio y referencias europeas para tu edad y tu sexo, vitaloop es para ti. Es nativa en español, se descarga gratis en iOS y Android, y el plan gratuito ya incluye los micronutrientes y el escáner de código de barras. La estimación a partir de los ingredientes forma parte de Pro (9,90 €/mes o 49,90 €/año, IVA incluido).
vitaloop es una app personal de nutrición y registro de datos desarrollada por Vitaloop Labs, SL. No es un dispositivo médico según la definición del Reglamento UE 2017/745 (EU MDR) y no constituye asesoramiento médico profesional. Las sugerencias personalizadas se basan en tus datos personales y no deben utilizarse como sustituto del consejo de un profesional sanitario cualificado. Los datos nutricionales pueden contener inexactitudes; verifica siempre la información crítica en las etiquetas de los productos.